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  • El arquitecto David Viveros de la oficina Estudio de Arquitectura V+ se encuentra trabajando con quince pobladores del sector de Caleta Peroné, en la península de Hualpén, quienes se capacitan en construcción en madera.

A menos de 20 kilómetros de Concepción -en la Península de Hualpén- se encuentra Caleta Peroné, localidad habitada por cerca de 60 familias que viven en condiciones bastante precarias: sin agua, luz ni alcantarillado pero con una fuerza productiva asociada a la extracción de algas y la pesca.

En ese contexto, la unidad UdeC Capacita -a través del patrocinio de la empresa Amec Foster Wheeler Thno Ltda- desarrolló un programa de aprendizaje sobre construcción en madera destinado a los habitantes de este vulnerable lugar y que tiene por objetivo entregar algunas herramientas y conocimientos que pueda ser aplicadas tanto en el ámbito de sus hogares o como una manera alternativa a su quehacer laboral.

La iniciativa se extenderá de octubre a diciembre en jornadas de cinco horas diarias, de miércoles a sábado, permitiendo que por medio de esta intensiva modalidad de taller, sus 15 beneficiarios obtengan conocimientos más apropiados respecto al uso de la madera.

El arquitecto David Viveros, Máster en Proyecto de Arquitectura Avanzado y Ciudad, y miembro del Nodo de Arquitectura y Construcción Sustentable a través de su oficina Estudio V+, es el encargado de desarrollar este taller que además incluye contenidos relativos a la sustentabilidad por medio del uso y reciclaje de agua, generación de energías renovables, entre otros.

En él sus beneficiarios obtendrán instrucción teórica y de construcción básica para que puedan comenzar alguna iniciativa mobiliaria o de construcción para sus viviendas o así mismo, prestar servicios en caso de que las condiciones laborales no permitan su desarrollo óptimo.

Al respecto de este proceso, Viveros señala la importancia de involucrarse con las comunidades y entender que ellos disfrutan vivir ahí pese a que sus necesidades básicas que no están resueltas.

“Tener experiencias previas con comunidades en desastres te abren a la reflexión de que estas personas son parte de la ciudad y por lo tanto debemos también hacernos cargo de lo que ellos quieran mejorar. Ellos viven de manera distinta y eso hay que respetarlo, estamos ayudando a que tengan otra mirada y que puedan, por ejemplo, contaminar menos a través de la conciencia del reciclaje y la generación de energías limpias. Es un trabajo a largo plazo que como arquitecto considero es súper estimulante, agregó.

Y en ese sentido adelantó que ya está en contacto y conversaciones con entidades institucionales y del mundo privado para poder extender esta experiencia y proyectarla a largo plazo, siempre con un carácter de desarrollo sustentable.